Sobre TLATOL
La palabra
Tlatol viene del náhuatl tlahtolli: palabra, habla, lengua, lo que se dice. No es solo "vocabulario" — es la idea de que una palabra dicha en el orden correcto tiene fuerza propia. Puede ordenar caos, puede sanar, puede cortar, puede convencer. Puede tener magia o no tenerla. Eso depende de quién la dice y cómo.
Este sitio es eso: mis palabras, en mi orden, con la fuerza o la torpeza con la que me salgan.
Por qué tlatol me llamó
Mi abuela (QEPD) hablaba náhuatl. Cuando yo era niño me contaba de los ranchos donde creció, y de los rituales que ella veía hacer a los ancianos cuando todavía no se habían apagado del todo. Era una mujer fuerte y decidida. Sin estudios formales, pero con más masa cerebral que la mayoría de la gente con título que me he encontrado en mi vida.
Hizo lo que muchas mujeres hoy todavía pelean: vivió libre. Se expresó sin miedo y sin dañar a nadie. Simplemente lo hizo.
Y tenía esa palabra. Esa palabra suave, sabia, directa al punto. Yo podía estar encabronado, asustado, triste — ella me hablaba y me componía. Nunca tuvo que agredir, no le hacía falta. Con solo explicarme mi error yo ya sabía la cagada que había hecho. Pero no se quedaba ahí: me ayudaba a buscar solución.
Eso es tlatol para mí. Esa es la palabra que importa. La que ordena el caos sin gritarlo. Aspiro a escribir desde ahí — no siempre lo voy a lograr, pero esa es la dirección.
El que escribe
Yo nací en un mundo analógico y crucé al digital. En el camino me hice conocer con varios seudónimos — algunos viejos camaradas todavía me dicen por nombres que ya nadie más reconocería. El más reciente lo ves por todos lados aquí: Tanker.
Pero tlatol es más grande que cualquier seudónimo. Tlatol es la cosa misma — la palabra. Por eso este sitio se llama así.
Contacto
hola@tlatol.com — para cualquier cosa: feedback, broncas, ideas, arreglar algo que escribí.